Cada edición incluye ofertas, cursos, otras oportunidades... y mis batallitas de biólogo nómada (esta semana, muestreando un estanque checo). Si te parece útil (o al menos te has reido), y te quieres apuntar, lo puedes hacer aquí, y la próxima edición te llegará a tu correo.
27 de octubre de 2023
En la República Checa hay mogollón de estanques. Casi cada pueblito tiene unos cuantos.
En el mío, por ejemplo, no hay ni bar, pero tenemos tres estanques enormes donde se crían carpas. Una vez al año, por estas fechas, los bomberos organizan una especie de celebración/jornada de voluntariado en la que se vacía uno de los estanques y se extraen las carpas, que se venden entre los vecinos. En Chequia, el plato navideño por excelencia es la carpa al horno.
Hay un vecino con un acordeón y montones de cerveza.
Estos estanques tienen su gracia biofriki. ¡A veces hasta vienen los pigargos y las nutrias a pescar!
Pero por dentro no tienen mucha calidad biológica. Superpoblación artificial de carpas, aguas muy turbias, poco oxígeno... Además, como ocurre en mi pueblo, muy a menudo estos estanques recogen el agua de los campos circundantes, en los que se usan pesticidas y fertilizantes que terminan en el estanque.
Ayer, sin embargo, me colé en el trabajo nuevo de Cris para la Agencia de MA checa, y pude participar en el muestreo de un estanque muy especial.

Este estanque se encuentra rodeado de bosques. El agua que lo nutre no lleva pesticidas ni fertilizantes, y en sus aguas no se crían carpas.
Es uno de los pocos refugios para varias especies de peces amenazadas a nivel nacional como el piscardo Phoxinus phoxinus, el Leucaspius delineatus o la lamprea de arroyo Lampetra planeri.
Agentura (la agencia de medio ambiente), monitorea esta laguna cada tres años, siguiendo un método parecido al de mi pueblo, aunque más amable: también se vacía parcialmente el estanque, pero en vez de vender los peces a los vecinos, se estudian, fotografían y se liberan de nuevo.
Manos a la obra. Aquí tienes a la jefa en acción. Al fondo, el jefe de la jefa con un equipo de pesca eléctrica.

El estanque es una maravilla y encontramos de todo (incluyendo la primera observación de sapo de espuelas pardo (Pelobates fuscus) en ese estanque) pero, por no enrollarme demasiado, hoy te voy a hablar sólo de un par de bichitos.
Te presento al piscardo Phoxinus phoxinus.

Buenos callos ahí de la pesa rusa.
Es interesante el caso del piscardo. Un pez muy abundante y extendido en el pasado, que de forma muy rápida, ha pasado a estar en peligro crítico en Chequia.
¿Cómo ha ocurrido? Pues tienes una pista al principio del boletín. La polución, más y más vertidos, fertilizantes y pesticidas... y lo de siempre: especies invasoras, y repoblaciones sin mesura de truchas por parte del gremio quizá bienintencionado pero mal informado de los pescadores.
En España no me sonaba que estuviese tan mal la especie. Un primer vistazo me confirma que consta como "No Amenazada" en el Libro Rojo, pero ¿podría cambiar la situación tan rápido como en Chequia? ¿Puede que ya haya cambiado?
Si echas un vistazo a la ficha del piscardo en el inventario español de peces continentales, puedes leer este texto ominoso y revelador:

¡Habrá que ponerse las pilas o pronto estaremos igual que en Chequia!
A nuestro estanque idílico checo también habían llegado las truchas de repoblación.
Estos peces preciosos no tienen la culpa, pero unos pocos individuos pueden acabar con ingentes cantidades de piscardos y otras especies amenazadas, así que una parte importante del trabajo implicaba extraer todas las truchas posibles del estanque.
No se desaprovecharon. Tres o cuatro nos sirvieron de almuerzo en un descanso junto al fuego, y otro par de ellas, para comer en casa. Pobrecitas, qué bonitas, pero qué ricas.

Otro personaje interesante que apareció en nuestro muestreo fue el cangrejo de río europeo o cangrejo noble Astacus astacus.

En Chequia se pueden encontrar siete especies de cangrejo de río. De las siete, sólo tres son autóctonas, y seguro que lo adivinas...
Las tres especies autóctonas están amenazadas. El cangrejo noble, de forma crítica.
No, joer, claro que no nos lo comimos. Vaya fama.
Aunque es cierto que antes el cangrejo noble solía ser considerado una delicia por toda Europa...
Precisamente por eso, como los humanos no aprendemos, alguien pensó que era buena idea traer un cangrejo americano más "barato y resistente", el famoso cangrejo señal Pacifastacus leniusculus.
Sin embargo, esta nueva especie trajo consigo consecuencias catastróficas para el cangrejo noble: la peste del cangrejo, una enfermedad transmitida por el cangrejo señal y causada por el hongo Aphanomyces astaci, se dispersó entre las poblaciones de todas las especies de Astacus en Europa, diezmándolas. Olé por nosotros.
En fin, que fue un lujo encontrar cangrejo noble en el muestreo, y encima con la carambola genética que produce ese bonito color azul.
Hay que continuar cuidando de ese estanque. ¡A ver qué nos encontramos en el próximo muestreo!
¿Quieres recibir ofertas de empleo actualizadas cada semana en tu correo?
Apúntate aquí y también te enviaré biotapas, noticias del sector, cursos recomendados y otras oportunidades para tu carrera en biología, medio ambiente y conservación.