Por qué yo tengo tanta suerte y qué puedes hacer para que la tuya mejore ~ Bioblogia.net

2 de junio de 2019

Por qué yo tengo tanta suerte y qué puedes hacer para que la tuya mejore


Cómo tener más suerte

Aunque llevo mucho tiempo sin escribir algo largo en el blog, sí que estoy escribiendo más en el Biogrupo, el grupo privado de Facebook de los suscriptores de bioblogia.net (¡únete aquí!).

El artículo de hoy está basado en dos posts que compartí hace poco en el Biogrupo y que, a su vez, adapté de dos ideas muy interesantes que escuché en el podcast de Naval Ravikant, que es un empresario metido a filósofo un poco friki pero muy recomendable.

Cómo tener más suerte

Dice mi amiga Marian que tengo una flor en el culo🤣🌷

No lo niego, la verdad es que aunque tengo malas rachas como todo el mundo, también suelen pasarme cosas buenísimas casi todos los días.

Yo creo que la razón es que llevo muchos años acumulando diferentes tipos de suerte y disfrutando del interés compuesto.

Voy a aprovechar otro laaargo viaje en un bus checo para compartir algo que creía que me había inventado yo, pero que escuché el otro día muy bien explicado en un podcast de Naval Ravikant:

👇 Los cuatro tipos de suerte 👇

El primer tipo de suerte es la "suerte ciega".

Lo típico de encontrarte cinco euros en el suelo. O haber nacido en una familia que te pueda pagar tus estudios. Es una suerte que se agradece y hay que aprovechar, pero que es incontrolable.

Ejemplo personal: 

Allá por marzo de 2012 estaba yo intentando acabar de escribir la tesis en la biblioteca de la Estación Biológica de Doñana, en Sevilla.

Por supuesto, en vez de escribir, me había pasado la mañana procrastinando en otras cosas. Principalmente, en calcular que, entre alquiler de coche y gasofa, me hacían falta 240 euros para ir a un congreso en Francia ese verano.

Salí un rato a la calle a hablar con un colega por teléfono y, mientras caminaba por la Isla de la Cartuja, un vehículo vino a mi encuentro y, poco antes de alcanzar mi posición, comenzó a producir papeles de colores por una de las ventanas. Mientras me debatía entre increparle o arrojarle una piedra, aceleró y desapareció en el horizonte.

“Será cerdo”- le comenté a mi amigo por teléfono, por compensar.

De repente, un autobús de línea frenó en seco, allí en medio de la calle Américo Vespucio, y se empieza a bajar gente como si esos papeles en el suelo fueran billetes.

“Oye, macho, que creo que sí que son billetes…”

“¡Corre, pues, insensato!” - gritaba mi amigo al teléfono, agarrando el dispositivo con ambas manos.

¿Adivinas cuánto dinero recogí del suelo? Exacto, 240 leuros.

Un tipo con suerte. ¡Y sin barba!

El segundo tipo de suerte es el que depende de nuestro esfuerzo y trabajo

De moverse, de hacer cosas, hablar con gente. Generar oportunidades. A río revuelto, ganancia de pescadores. Ésta me encanta porque es divertidísima, fácil de conseguir y me da muchas sorpresas.

Ejemplo personal:

Una vez que estaba aburrido en Londres entré en un hotel porque me dijeron que era bonito (el hotel).
Allí una familia de ingleses estaba celebrando el cumple de la madre y me acerqué a felicitarla. Una cosa llevó a la otra y el padre acabó invitándome a cervezas, el hijo dio un concierto al piano (es un crack, el chaval), yo hice de fotógrafo oficial para el gerente del hotel, después me invitaron a cenar en un italiano, me presentaron al chef, que era amigo de la familia, estuvimos de farra y licores hasta que cerraron, y ahora cada vez que voy al restaurante, tengo trato VIP.

Ale, ya sabes qué hacer en tu próxima tarde libre.

Ahí de cena con mis nuevos amigos

El tercer tipo o nivel se alcanza cuando te especializas en algo

Cuando, después de mucho esfuerzo y trabajo, conoces el mercado y eres mejor detectando oportunidades. Sabes dónde buscar y a quién preguntar.

Por ejemplo, tras 15 años empleando mi tiempo libre en Bioblogia.net, si mañana me quedase sin trabajo, no creo que tardase mucho en encontrar algo interesante. Con un vistazo, sabría si una oferta concreta está dentro de mi alcance, qué tendría que escribir en la carta de presentación, cómo tendría que dar formato al CV y con quién tendría que hablar para que ambos, carta y CV, resultasen irrelevantes.

Y si no conociese a la persona adecuada, seguro que alguno de mis amigos, ex-profesores, mentores, antiguos jefes, pianistas, gerentes de hotel… (o, si me apuras, alguno de los dosmil y pico contactos del linkedin) podría presentármela.

El último tipo de suerte se construye sobre todos los anteriores

Si has trabajado mucho, creando y compartiendo cosas, conectado con gente... Terminas por ganarte una reputación. La marca personal ésa, tan de moda. En este punto, no sólo encuentras más oportunidades, sino que ¡las oportunidades vienen a ti! Anda que no mola...

Justo me pasó hace unos días: Me ofrecieron un contrato postdoctoral super chulo, trabajando con aves en California, con una IP genial. ¡Ella misma me escribió antes de hacer público el anuncio! ¡Una suertaza de tipo cuatro!

Por supuesto, esta última suerte ya casi no es suerte. Llega un momento, según se sube de nivel, en que la suerte se convierte, básicamente, en tu destino.
Y bueno, es normal que, si estás empezando, este tipo de suerte te parezca un poco inalcanzable aún; algo poco realista. No te preocupes. En mi experiencia, si te concentras en la suerte de tipo dos sin agobiarte demasiado, las demás suertes vienen solas 👌

Y la mejor estrategia para trabajar esta suerte de tipo dos es otra frase muy chula que le escuché al Naval éste:


Sé impaciente con tus acciones; paciente con los resultados.

Está claro que ya no es suficiente con tener una licenciatura, un máster, un doctorado. De hecho, no es que no sean suficientes... 

Es que a veces son irrelevantes.

Para la mayoría de trabajos, al final, no hace falta ninguno de ellos. Muchas veces sólo se usan como filtro, para no tener que revisar tantos CVs. Lo importante, cada vez más, es tener experiencia demostrable. Probar que puedes solucionarle los problemas a tu posible empleador.

Por ejemplo, digamos que quieres mandar el CV a una oferta de PhD que pide experiencia con R y GitHub.

¿Qué molaría más en el CV?

Sendos cursos para desempleados de R y GitHub, muy certificados

O…

Mandar un link a tu CV web, que está diseñada con R y alojada en GitHub

Y, por supuesto, esas opciones no son excluyentes. Es decir, que lo mejor sería hacer el curso mientras vas jugando a crear algo.

Lo mejor que puedes hacer este finde por tu futuro es… ponerte a hacer cosas. En plan suerte tipo dos, sin sufrir mucho el largo plazo. Tú haz muchas cosas, siguiendo tus intereses (no te preocupes, de todas formas tus intereses irán cambiando con el tiempo).

Y no te agobies si al principio no obtienes frutos claros. Sé impaciente con tus acciones; paciente con los resultados.

Te doy unos consejos varios (esto lo escribí subido a un árbol, mirando por los prismáticos, así que no esperes mucha estructura!).

Impaciente con tus acciones:

- No inviertas demasiado tiempo planeando. Si, por ejemplo quieres divulgar ciencia, no te pases meses leyendo comparativas para saber si es mejor escribir un blog, abrir un canal de Youtube o dar charlas en colegios. Elige un medio y empieza a jugar😊

- Empieza por proyectos a muy corto plazo. Ej: "¿Qué puedo terminar en una semana?".

- En cuanto termines uno, empieza otro: Trabaja en serie, no con muchos a la vez.

- Cuando tengas varios acabados, puedes unirlos en uno más grande. Ej: Un artículo cada semana sobre un programa bioinformático y dónde aprenderlo. En dos meses tienes 8-10. Eso es un ebook. Lo subes a Amazon. Ya eres autora. Ya puedes demostrar, mejor que la mayoría, tu experiencia.

Paciente con los resultados:

- El interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo. Tú haz muchas cosas interesantes y trabaja la suerte tipo 2. Al final pasarán cosas buenas. Los puntos se unen hacia atrás, como decía Steve Jobs:



- No te agobies con grandes objetivos y proyectos a largo plazo. En mis primeras entrevistas de trabajo, mi éxito venía de poder responder cada pregunta con varios ejemplos personales. Todos eran proyectos cortitos, voluntariados...

- Cada persona que conozcas te abre un mundo de nuevos contactos. Es exponencial: Al principio va despacio, pero con el tiempo tu red de amigos (y sobre todo, tu red de conocidos, los weak ties) te dará más oportunidades de las que puedas aprovechar. Eso sí, no vayas por ahí haciendo "networking"... ¡Pásatelo bien! ¡Ríete! No seas plasta: Ayuda a desconocidos sin pedir favores a cambio y te irá mucho mejor.

¿Qué opinas? ¿Alguna otra idea al respecto? Coméntanosla o, casi mejor, entra en el Biogrupo y compártela allí (además así verás estos artículos antes que nadie, según los voy escribiendo desde el coche o subido a los árboles :P)

Y, si este artículo te gustó, no te pierdas este otro ejemplo personal de cómo puedes conseguir lo que quieres, sin siquiera planearlo, sólo trabajando la suerte de tipo 2 :P

4 comentarios :

Maibe dijo...

Genial! ;)

Israel Muñoz dijo...

Me encantan tus historias :)

Jhon_David dijo...

Crack

Fernando dijo...

jajaja gracias chicos :)

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