Cómo conseguir trabajo tras una pandemia - Qué hacemos ahora
Esta es la segunda parte de
un artículo anterior en el que describía mi impresión personal sobre cómo nos va a afectar el amigo coronavirus (te recomiendo empezar por ahí).
El plan para esta segunda parte es compartir, de nuevo, mi opinión personal sobre
lo que podemos hacer para mejorar nuestras opciones, en ésta y en futuras situaciones difíciles.
Pongo acento en
mi opinión personal porque, al fin y al cabo, sólo soy un tipo que acabas de encontrarte por internet y tus decisiones de futuro merecen mucha más consideración que la que yo pueda darte desde la distancia digital. Yo intentaré apoyarme, siempre que pueda, sobre hombros más capaces, pero aún así
ojo cuidao con hacerme demasiado caso.
Dicho esto...
¿Cuál es la mejor estrategia para la que se nos viene encima?
La situación es complicada y, como decíamos en el artículo anterior, nadie sabe cómo se va a desarrollar, así que es difícil decidir la mejor estrategia.
Lo que está claro es que pasarse la cuarentena viendo Netflix no nos va a ayudar en mucho. Un ratillo está bien (al fin y al cabo, joer, estamos en una pandemia), pero en cuanto se te pase el estrés,
hay que ponerse las pilas.
La mejor estrategia dependerá de tu situación actual
Si necesitas un trabajo ahora mismo
No te duermas en los laureles. El grifo se está cerrando muy rápido y muchas empresas que solían contratar constantemente
están frenando los procesos de selección.
Apaga netflix, abre el email y
empieza a escribir a amigos y conocidos. Tampoco te obsesiones con el trabajo ideal ahora mismo. Agárrate a algo mínimamente decente y, cuando tengas para pagar el alquiler, empiezas a buscar alternativas.
Si necesitas ahora mismo un sueldo para sobrevivir, olvídate del paro y las ayudas:
esto es una urgencia.
Si planeabas buscar trabajo dentro de unos meses
En ese caso, lo que debes tener en cuenta es que
vas a competir con mucha más gente. Y, muy probablemente,
no tendrás la opción de "ir a probar suerte a otro país". Incluso si se van reabriendo las fronteras, nada te garantiza que no se vuelvan a cerrar un mes más tarde por un repunte del virus.
- Si estás acabando un máster, acábalo, pero yo no empezaría uno ahora mismo, a no ser que me pagasen por hacerlo (¡o que incluyera un contrato firmado al terminar!).
- Si estás estudiando unas oposiciones para unas plazas que aún no han sido convocadas... Es duro, pero yo no contaría con ellas.
Incluso Sobre todo, si ya llevas mucho estudiando: evita caer en la falacia del costo hundido.
- Si estabas de mochilero, tomándote un tiempo, gap year... Pues no sé, depende de cuánto necesites ese tiempo libre y cuántos ahorros tengas, pero quizá sería buena idea aplazarlo (de todas formas, menudo rollo irte de mochilero por el pasillo de casa).
Si estás empezando el grado, o a mitad de camino, o terminando...
¡¡ESTUDIA!!
Hay mil situaciones distintas, obviamente, pero ahora intentaré ofrecerte algunos consejos que valen para cualquiera de nosotros, en cualquier momento.
Cómo prepararse para lo inevitable y prevenir daños
Lo primero que hemos de aceptar es que, a veces, no hay forma de prepararse. Algunos desastres no se pueden prevenir.
Los famosos cisnes negros de Taleb.
¿Cómo evitar una catástrofe inevitable?
Asumir que, en ocasiones, se nos van a ir los planes al carajo, hagamos lo que hagamos, ya es una forma de reducir futuros daños.
La otra cosa que podemos hacer para prepararnos es entrenar
habilidades que nos beneficien en épocas de catástrofes.
Habilidades que
te permitan no sólo resistir calamidades, sino que incluso te mejoren en la adversidad. Citando de nuevo a Taleb, que está tan de moda:
habilidades que te hagan “antifrágil”.
¿Y qué superpoderes son esos?
Yo te propongo tres de mis favoritos:
- La habilidad de identificar problemas y sus posibles soluciones
- La habilidad de conectar
- La MetaHabilidad - La habilidad de aprender nuevas habilidades y combinarlas
La habilidad de identificar problemas y sus posibles soluciones
¡Una habilidad que te beneficia cuantos más problemas tengas!
Por ejemplo, mi amigo
Juanma tiene una empresa que fabrica
consolas retro de videojuegos.
Molan muchísimo, échales un vistazo.
Pero claro, ahora con la crisis que viene, mucha gente no va a poder comprarse una de sus superconsolas, así que
Juanma tiene un problema. ¿Cómo arreglarlo?
Juanma le dio vueltas y encontró una posible solución: La gente de a pie no va a tener presupuesto, pero quizá otros sectores sí… Por ejemplo, una industria que debería recibir apoyo tras la epidemia debería ser la de la Salud.
Así que
Juanma ha empezado a modificar sus consolas para que puedan usarse, por ejemplo, en procesos de rehabilitación, para gente que ha sufrido accidentes. ¡Ideaca!
Si estás en ese gremio, ¡
contáctale!
- "Vale - me dirás- pero eso es un problema muy específico (
aparte de que se nota mucho que le estás haciendo publi a un colega)... ¿la habilidad para resolver
cualquier problema se puede practicar?"
¡Claro que sí!
(y sí, qué pasa, es mi colega).
Cómo entrenar esta habilidad
El truco está en acostumbrar a tu cerebro no sólo a percibir problemas, sino también a pensar en soluciones. Y eso lo haremos fortaleciendo tu “
músculo de las ideas”.
Cada día ponte un rato con papel y boli y escribe 10 ideas: Diez posibles soluciones a uno o varios problemas. No te agobies, no hace falta que sean ideas brillantes o problemas importantes… aquí el truco está en el número:
cuantas más ideas escribas, aunque sean locas, más y mejores se te acabarán ocurriendo.
- Cómo revertir el cambio climático... uhm... revistiendo los vehículos con placas solares.
- Cómo rebañar el yogur más eficientemente... uhm... con una cuchara cuadrada.
- Cómo beber menos café... cambiando todas mis cafeteras y tazas por recipientes más pequeños.
De hecho,
James Altucher, el que se inventó esto, propone que si no se te ocurren 10, entonces es que te estás obcecando demasiado en la calidad: En vez de 10, prueba a escribir 20 :P
Practica en tu día a día también. En cuanto observes un problema nuevo, párate un segundo a reflexionar. La pregunta clave que te debes hacer cada vez:
“¿Cómo se podría solucionar esto de la forma más sencilla?”
Haciendo esto a menudo aumentarás tu creatividad de forma exponencial
Prueba. Busca problemas.
Los que afecten a más gente probablemente sean los más difíciles, pero esos también esconderán las mejores oportunidades.
¿Y dónde encuentro problemas para resolver?
Las mejores fuentes para practicar son l
os lugares donde la gente se queja más a menudo: Las redes sociales.
Por ejemplo, te propongo un problema en el que hemos empezado a trabajar en
el Biogrupo (¿nos ayudas a identificar soluciones imaginativas?).
Problemas online: Los Trolls
Al terminar
su sección en la Sexta, hace pocos días,
Evelyn Segura me contó que
varias personas habían empezado a atacarla en facebook e instagram.
Evelyn había comentado en directo una noticia sobre palomas urbanas. Por lo visto, en algunas ciudades, las palomas ya acusan la falta de humanos en las calles y se han vuelto muy insistentes. Era una entrada perfecta para explicar por qué, en la mayoría de los casos,
no es buena idea alimentar artificialmente a la fauna.
La mayoría de la audiencia comprende las razones. Sin embargo, ciertas personas no terminaron de entender la explicación y comenzaron a expresar su desacuerdo a través de distintas redes sociales.
Eso no sería malo si los comentarios fueran educados y cordiales. A Evelyn, como a la mayoría de los divulgadores, le encanta debatir.
El problema viene cuando se mezclan emociones con la razón y se empieza a atacar a la persona con descalificaciones.
Mi primera reacción fue recomendarle a Evelyn que
ignorase esos comentarios (o que simplemente contestase con un 😘, que da más rabia jsjs).
Pero Evelyn es mucho mejor persona que yo, y en vez de hacer eso, se curró
un hilo de twitter y
un post en instagram explicando, de nuevo, y con todo lujo de detalles y referencias científicas contrastadas, por qué no es buena idea alimentar a la fauna en esos casos.
Obviamente, los ataques se redoblaron 🤷♀️
Yo no sé cuál es la mejor estrategia en estos casos. Lo que sé es que
los comentarios negativos duelen un montón, incluso si, como éstos, son totalmente ridículos y carentes de fundamento.
Una primera medida paliativa que se nos ocurrió fue
crear una red de apoyo, para esas ocasiones en las que cualquier miembro del Biogrupo (y, por extensión, cualquier valiente divulgadora que se exponga a las masas) se viera atacado injustamente. Algunas de las estrategias que debatimos fueron éstas:
- Inundar el post con comentarios positivos, ignorando los comentarios descalificadores.
- Ayudar a la persona atacada a responder elegantemente a los comentarios negativos, intentando promover otro punto de vista.
- En ciertas ocasiones extremas, puede ser buena idea denunciar el comentario, acelerando entre todos la "selección natural" en redes sociales.
¿Se te ocurre alguna solución más a este problema? ¡Cuéntanos en los comentarios, o mejor aún, en el Biogrupo!
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| Entre hacerle publicidad a colegas y fardar de amigas famosas, me está quedando un post estupendo |
Como ves, practicar
la habilidad de identificar problemas y sus soluciones no sólo te puede beneficiar a ti, sino que también puede contribuir a mejorar tu entorno. Y creo firmemente que las vocaciones más gratificantes surgen al intentar ayudar a los demás, así que te animo a trabajar en esa dirección.
¿Qué problemas ves a tu alrededor? ¿Cómo podrías ayudar?
Y otra pregunta muy importante…
¿Con quién puedes unir fuerzas para multiplicar tu impacto?
La siguiente habilidad también te hace “antifrágil”, pero es que además
multiplica todas tus otras habilidades:
La Habilidad de Conectar
Seguro que conoces
esta famosísima página del Financial Times para seguir el desarrollo del coronavirus.
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| Fuente: boing boing, aunque la primera versión que vi de esta idea fue a través de @jamescrabtree en twitter. |
Tremendo el artículo.
Apenas tiene texto.
Está lleno de complicadas gráficas con datos exponenciales, algunas con dobles escalas logarítmicas, medias móviles de siete días… Sospecho que a un alto porcentaje de la población (y me incluyo)
se le debe estar escapando el significado correcto de muchas de esas gráficas y, sin embargo…
¡Es la página que más visitas ha tenido el Financial Times en toda su historia!
Un trabajazo con unos resultados increíbles.
En la vida imaginé que iba a ver en facebook más gráficas que fotos de gatitos...
¡Qué poderío divulgativo!
Cuando me llegó el primer retuit, me puse a curiosear acerca de
John Burn-Murdoch, el periodista que compartía esta gesta informativa.
Y de lo primero que me di cuenta es que, obviamente, hay todo un equipo compartiendo el trabajo:
Steven Bernard,
David Blood,
Max Harlow,
Caroline Nevitt,
Alan Smith,
Cale Tilford,
Aleksandra Wisniewska y
Adrienne Klasa.
Y además, la publicación se nutre de
un mogollón de gente que está colaborando por todo el mundo: Compartiendo datos en github, avisando de dónde conseguir más fuentes, enviando sugerencias y críticas...
Un esfuerzo global, que se puede extrapolar al enoooorme esfuerzo que está haciendo todo dios para atajar la pandemia.
Por ejemplo,
decían en la Nature el pasado viernes que ya hay 115 “candidatas a vacuna”, con 78 proyectos confirmados. Y no hace ni 4 meses desde que publicó la secuencia genética del virus. La leche.
Dicen que para principios del año que viene podría estar, lo cual es un récord increíble, comparado con el anterior, la vacuna del ébola, que tardaron en conseguir en cinco añazos… y más increíble aún, comparando con
la media de tiempo que se tardaba en conseguir una vacuna antes del ébola: una década.
¿Por qué se está avanzando tan rápido con el coronavirus?
Porque en este problema está trabajando todo el mundo a la vez.
Trabajar en equipo multiplica tus habilidades - y resultados - de forma exponencial.
Y además es que...
Conectar genera suerte
En concreto,
la suerte de tipo dos. Para este ejemplo, volvamos al equipo de periodistas de datos del Financial Times, que
el otro día ocurrió algo que también me llamó la atención.
John Burn-Murdoch avisa en tuiter cada vez que se modifican las gráficas del artículo, y
escribe un pequeño hilo explicando las novedades. Esta rutina hace que el artículo gane en popularidad, lo cual, a su vez,
está catapultando su propio perfil, que ya tiene cientos de miles de seguidores.
Esa retroalimentación tan efectiva también está creando situaciones inesperadas curiosísimas. Lo que pasó el otro día es un ejemplo genial de serendipia que me recordó
al post de las gotas en la ventana.
Paul Krugman, el famoso premio Nobel de Economía, había usado la gráfica del FT sin citar a los autores, y
John se lo reprochaba de forma elegante y divertida.
Muy cutre, el premio Nobel...
Pero lo curioso de verdad ocurrió después
Chris Anderson, el mismísimo director de las charlas TED, le pedía a John que le escribiera, porque quería ayudarle a amplificar (¡aún más!) su mensaje. ¡Momentazo!
Seguro que John no se esperaba ese desenlace. Seguro que sus amigos solían pensar que tenía un trabajo aburrido, haciendo gráficas complicadas que sólo leían economistas e inversores...
Verás la cara que ponen sus amigos
cuando John les mande un link de su próxima charla TED
Una habilidad, múltiples superpoderes
Practicar esta habilidad te puede ayudar a mejorar muchas otras
- Crear, motivar y dirigir un equipo
- Cautivar una audiencia
- Divulgar: Transmitir mensajes importantes
Y una característica estupenda de esta habilidad es que la tecnología nos permite amplificarla más que nunca antes en la historia de la humanidad.
Esto es enorme, piénsalo: Hoy en día, tienes en tus manos más poder para cambiar el mundo entero que cualquier rey de la Edad Media.
Y
como te decía en el artículo anterior, es
nuestra responsabilidad, como profesionales del medioambiente, hacer lo posible por
mejorar este global clusterfuck. Si además, en el proceso,
consigues un empleo haciendo lo que te gusta, pues mejor que mejor.
Así que no te lo pienses y
comienza a conectar: Comienza un proyecto, ya sea por tu cuenta o, mejor aún, con tus amigos.
Escribe,
explica gráficas en videos, dibuja, canta - Lo que sea, pero compártelo.
Y ahora, mi habilidad favorita para sobrevivir pandemias varias...
La MetaHabilidad: La habilidad de aprender nuevas habilidades y combinarlas
“No soy nadie. Sólo soy un tipo en el lugar y el momento apropiados, capaz de unir suficiente habilidad analítica con la habilidad para narrar historias.” Tomás Pueyo.
Tomás Pueyo nació en Nantes (Francia) en 1982. Estudió
ingeniería en Madrid y luego hizo un MBA en Stanford, especializándose en
psicología del comportamiento y en
diseño. También en
contar historias y en escribir guiones (sus padres son directores de cine). Ahora trabaja en Silicon Valley, para una empresa que organiza cursos online.
No sé muy bien cuándo y cómo Tomás aprendió a analizar datos, pero un día el tío llegó y publicó esto:
Coronavirus: Why You Must Act Now (aquí
en español)
Un artículo que han leído más de 40 millones de personas y que ha sido traducido a 41 idiomas.
En él, Tomás animaba a políticos y líderes de empresas a actuar cuanto antes, demostrando con porrones de fuentes fiables, gráficas y explicaciones que cada día de retraso nos costaba muchas vidas. Que había que organizarse, tomar decisiones valientes y empezar a luchar juntos contra el virus.
Y funcionó. El texto tuvo el mismo efecto que l
levar un caminante blanco en una caja a Desembarco del Rey: dejaron todos de pelear entre ellos y entraron en acción.
No me sorprendería que, publicando ese artículo, Tomás haya evitado tantas muertes como podría hacerlo una vacuna.
 |
| Aprovecho para decir que Fernando Simón, nuestro epidemiólogo, también está haciendo un trabajo genial y tiene todo mi apoyo. ¡Mucho ánimo con tus propios trolls, tocayo! |
El ejemplo de Tomás Pueyo lo tiene todo
Si te fijas,
es un ejemplo perfecto de la primera habilidad: Identificar un problema y su posible solución.
Y también, claramente, de la segunda:
la habilidad para conectar. De hecho, estuve muy tentado de usar esta anécdota como ejemplo para esa segunda habilidad, sobre todo, porque Tomás escribió un segundo artículo aún mejor, mi favorito hasta ahora:
Coronavirus: The Hammer and the Dance
Flipé con ese artículo. Encima con título épico. Y, en este caso, Tomás hizo un uso buenísimo de la segunda habilidad, coordinando el esfuerzo hercúleo de muchas personas:
Sin embargo, decidí reservarme esta anécdota para el final, porque
el caso de Tomás es un ejemplo perfecto de la tercera y más poderosa habilidad “antifrágil”:
La habilidad de aprender múltiples habilidades y combinarlas.
Estoy seguro de que Tomás no es el mejor analista del mundo. Pisteando
su Linkedin y esa mini-bio que os puse al principio, es patente que
Tomás siempre ha estado interesado en muchísimas otras cosas, muchas de ellas alejadísimas del divertido mundo de las gráficas de doble escala logarítmica.
¿Cómo ha conseguido Tomás tener tanto éxito?
Él mismo da la clave
en otro de sus artículos, así que voy a usarlo para explorar el concepto. De hecho, voy a usar hasta sus gráficas (
Tomás, si lees esto, espero que no te moleste… al menos yo te estoy citando, ¡no soy como Paul Krugman!).
Imagina que, pongamos, hace diez años, mi amigo Manolo,
quería conseguir trabajo de biólogo y estaba pensando en la mejor estrategia. Una opción sería aprender una habilidad muy demandada - por ejemplo, análisis de datos con SPSS, que estaba de moda hace 10 años- y practicarla sin descanso durante la siguiente década, como un cochino, hasta
conseguir ser el mejor en esa habilidad.
La lógica es clara: Si Manolo es el mejor usando esa herramienta, está claro que quien necesite esa habilidad en el futuro le querrá contratar a él.
Un riesgo que seguro que has adivinado es que
el panorama laboral puede cambiar y la habilidad escogida puede haber perdido fuelle (“¡SPSS! ¡Qué tontería, todos saben que hay que usar R!” Jejeje, veremos qué pasa dentro de otros 10 años).
Otro problema es que, como vemos en la gráfica, sería un currazo llegar hasta la puntita de arriba (eje vertical). Y que, según Manolo vaya avanzando, s
e va a encontrar con competidores más y más motivados por llegar al mismo sitio que él.
Hay una forma mucho más efectiva: Dominar - no necesariamente siendo el mejor - un abanico de habilidades.
Adoro esta gráfica. Mira qué bajito está en la curva
el monigote que más sabe del mundo en esas dos habilidades combinadas:
El valor en alza de la curiosidad
Sé que ya entendías esto de combinar habilidades desde que leíste el título, pero hay un extra muy jugoso que quiero resaltar:
Cuanto más separadas estén esas dos habilidades de la gráfica, más abajo estará el monigote.
Es decir,
cuanto menos relacionadas estén tus habilidades, menos trabajo te costará destacar.
El ejemplo que pone Tomás en su artículo es estupendo:
Si eres un buen periodista, una habilidad muy relacionada como “escribir bien” no te va a diferenciar mucho de la competencia. Los buenos periodistas, a menudo, son buenos escritores. Quizá una habilidad más efectiva sea… jajaja…
la de saber hacer gráficas, como los periodistas del Financial Times. ¡Ni de broma se me hubiera ocurrido hace 10 años!
Además, algo que se ha hecho aún más patente con el coronavirus:
cuanto más relacionadas estén tus habilidades, más riesgo corren de quedar obsoletas tras un cambio brusco en en el panorama profesional.
Por eso, no te agobies si te gustan muchas cosas.
La curiosidad constante es un valor en alza. Los
perfiles híbridos son cada vez más comunes y las carreras, cada vez más flexibles y divertidas:
Por ejemplo, John, el amigo del Financial Times, estudió
geografía.
Alberto Sicilia, un reportero freelance cojonudo, es doctor en
física teórica. Otro paisano español,
Kiko Llaneras, trabaja como periodista y
utiliza su formación como ingeniero para comunicar a través de datos, gráficas y encuestas.
Aprovecha, sobre todo al principio de tu carrera, y
no dejes de aprender nuevas habilidades constantemente.
Esa es la MetaHabilidad que más te puede ayudar a sobrevivir pandemias, catástrofes y ERTES inesperados.
Yo ayer eché un ratillo tallando madera. ¿Quién sabe?
Recapitulando: ¿Cómo nos pueden beneficiar estas habilidades?
La habilidad de identificar problemas:
- Todo problema, por grave que sea, esconde oportunidades.
- Cuanto mayor el problema (cuanta más gente afecte), mayor el potencial (a más gente puedes ayudar con tu idea)
- Puestos a sufrir, ¡hagámoslo aprovechando los problemas para mejorar!
- Practica cada día, observa e identifica problemas comunes y trata de imaginar soluciones. Cuando lleguen los problemas a tu puerta, estarás preparado para afrontarlos.
- Guiño-guiño: Se nos viene encima la madre de todos los problemas. Las ideas sobre el cambio climático tienen un potencial enorme (Mira Greta. No creo que le cueste encontrar trabajo en el futuro).
La habilidad de conectar:
- Multiplicamos nuestro potencial colaborando con otros. Conecta y comienza proyectos con otras personas que complementen tu perfil.
- En un mundo hiperconectado, es más fácil que nunca multiplicar nuestro potencial en muy poco tiempo. John Burn-Murdoch estaba terminando la carrera en 2011 y ahora mira qué momento más emocionante está viviendo.
- Aprovecha internet y crea una marca personal fuerte. Tan fuerte que venga el director de TED a tu tuiter a invitarte a dar una charla :D
- Empieza YA MISMO porque la competición va a aumentar mucho: Tras esta pandemia, la vida va a ser más online que nunca.
- Utiliza otras marcas fuertes, ya establecidas, para lanzar tu perfil (Como John con el Financial Times)
- Guiño-guiño: En el Biogrupo estamos lanzando montones de proyectos a los que te invitamos a colaborar.
La habilidad de aprender múltiples habilidades y combinarlas:
- Es muy difícil destacar en una sola habilidad. Añade habilidades complementarias hasta que seas el mejor en una categoría: la tuya.
- Un perfil demasiado especializado es frágil, pudiendo quedar obsoleto en tiempos de cambio. Diversifica y continúa adquiriendo habilidades durante toda tu carrera profesional. Fomenta la opcionalidad.
- Si la pandemia te ha pillado especializado, adáptate rápido, antes de que reaccionen los demás. Dos buenos ejemplos: Un experto en fotografía de viajes reinventando su negocio y mis amigos de Transmitting Science adaptando sus cursos para poder hacerlos online.
- Las habilidades muy relacionadas son más fáciles de conseguir a corto plazo (ej.: R y GIS), pero generan perfiles más comunes (¿Mejor combina R con Inteligencia Artificial? ¿GIS con Divulgación?).
- La mejor forma de obtener nuevas habilidades y poder demostrarlas es trabajando en proyectos. Ej.: Si empiezas un curso online, comienza un proyecto inmediatamente usando lo que vayas aprendiendo en el curso.
- Nunca pierdas la curiosidad.
Y ahora, al ataque
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| Tenía que hacerlo |
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